¿Cuál es el mejor sándwich del mundo? La pregunta, que podría parecer una cuestión menor, encierra en realidad una declaración de intenciones: reivindicar el talento joven, la creatividad sin límites y la tradición familiar convertida en bocado.
Ocho estudiantes de hostelería de distintos puntos de España han peleado este jueves por resolver el misterio. Y solo una ha logrado convencer al exigente jurado.
Greta Pujol Palau, del CETT Barcelona, se ha proclamado ganadora de la IV edición del concurso 'El mejor sándwich del mundo', celebrado en Madrid. Su propuesta, una combinación equilibrada de sabores y texturas, ha conquistado a un jurado de lujo como Pepe Rodríguez y, por supuesto, Gemma Añino.
"Es un sándwich con una mantequilla de pepinillos para proteger el pan de la humedad, luego tenemos un queso cremoso y un pastrami ahumado junto con jamón cocido", explica la joven ganadora, visiblemente emocionada tras recibir el primer premio, dotado con 6.000 euros.
El segundo puesto ha sido para Diana Paola Arias Zulueta, del Master-D Alicante, que se lleva 2.000 euros, mientras que el tercer clasificado es Simón Eleazar Bonilla Solórzano, del I.E.S. Peñacastillo de Santander, galardonado con 1.000 euros.
Lluc, Mari Luz, Borja, Sofía, Juan, Greta, Diana y Simón. Ocho nombres, ocho centros formativos y ocho historias que reflejan el enorme potencial de la nueva hornada de cocineros españoles. Detrás de cada sándwich hay una historia personal, un recuerdo de infancia, un homenaje a la abuela o un guiño a la tierra de origen.
"Ha habido nivelón de verdad, más que ningún año", aseguraba Pepe Rodríguez al término de la competición. "Da gusto ver a chavales jóvenes haciendo sándwiches diferentes, cada uno con su estilo, a su manera, hablando de su historia, de su pasado, de su abuela, de dónde vienen, de su zona, de lo que les motivaba a hacer ese sándwich".
El chef, uno de los rostros más conocidos de la gastronomía española, destacaba la dificultad de encontrar ese equilibrio que finalmente ha resultado ganador: "Ese sabor entre el queso, el jamón ahumado, la mermelada de cítricos... En fin, una base de que hay muy buena gente ya, que tenemos una cantera maravillosa en nuestro país".
El concurso, que celebra su cuarta edición, no solo pone en valor la creatividad gastronómica de las nuevas generaciones, sino también su compromiso con la formación y el relevo generacional en el sector hostelero. Además, el 10% de la recaudación se destinará a una fundación, añadiendo un componente solidario a esta celebración del talento joven.