Decir La Tienta es decir Madrid, San Isidro y toreo. A pocos metros de la Plaza de Toros de Las Ventas, esta taberna castiza abierta en 1952 se prepara para una nueva feria manteniendo intacta la esencia que la ha convertido en todo un referente de la zona.
"Somos de 1952, más de 70 años dando servicio a la plaza", explica Ángel Martín, responsable del local. Lo que comenzó como un "rinconcito de nada" de apenas 80 metros cuadrados ha ido creciendo "sin perder esa esencia taurina".
Cada rincón está pensado con la delicadeza de Madrid: "Cuadros típicos, de flamenco, de toros". Entre los tesoros del local brilla el traje de luces de Pepín Liria, regalado y firmado por el propio diestro.
Pero si hay algo que actúa como imán, es la gastronomía. "Ese es el punto más importante y lo que no hemos querido dejar atrás", subraya Martín.
La cocina de La Tienta no engaña: jamón 100% ibérico y 100% bellota con cuatro años de curación ("la media son cinco jamones diarios", presume el cortador), rabo de toro, oreja crujiente y torreznos de infarto. Platos castizos que mantienen el ambiente más tradicional de la capital.
Un templo taurino con mantel, arte y cuchara, donde Madrid sigue siendo Madrid.