Esta mañana, el fuego lento y el aroma a pimentón han inundado la capital durante la semifinal del IX Campeonato de Callos, donde ocho cocineros madrileños han competido por un único billete a la final mundial, que se celebrará en Zamora el próximo 14 de junio.
El ganador, elegido tras una cata a ciegas, ha sido Alberto, del restaurante El del Medio. "Ya es un premio estar aquí, así que muy contentos", declara emocionado antes de conocer el veredicto.
La competición ha reunido a algunos de los mejores fogones de la ciudad, cada uno aportando su sello personal. Víctor, del restaurante Ancestral, apostó por la tradición con un giro innovador: "Nosotros lo hemos hecho a nuestro estilo, ponerle el toque ahumado, nuestros embutidos ahumaditos, ahumar el callo... y al final la olla de barro, que es muy ancestral", explica.
Desde Casa Mortero han optado por la receta clásica, pero con un extra de sabor: "Vamos a lo seguro, los callos de toda la vida con pata y morro, y le vamos a poner un poquito de cecina curada también. Hay nivelazo, pero de eso se trata".
Otros participantes como los chefs de terZio han defendido su propuesta habitual: "Nuestro callo que tenemos en terZio funciona bien, a la gente le gusta y nosotros orgullosos de él". Mientras, Carlos, del restaurante Quinqué, ha confiado en el pimentón: "Le echamos pimentón de la Vera, mucho cariño y esperemos que le guste al jurado".
Para guiar al jurado, el experto Óscar, de Casquerías Óscar, desveló la clave del triunfo: "Unos callos tienen que tener materia prima buena, estar muy gelatinosos, muy untuosos y con un cierto puntito picante. Con las manos que tenemos hoy, seguro que salen grandes platos".
Finalmente, tras deliberar, Alberto se alzó como vencedor y representará a Madrid en la final mundial en Zamora, donde buscará el título de los mejores callos del mundo.