Lo que comenzó como una pequeña cafetería de barrio en Lavapiés se ha convertido en un referente mundial del café de especialidad. 'Hola Coffee', la marca fundada por Pablo y su socio en 2017, acaba de ser reconocida como la decimonovena mejor cafetería del mundo en el ranking 'The World's 100 Best Coffee Shops 2026', presentado recientemente en la capital.
"Estamos muy contentos con este reconocimiento", celebra Pablo desde su establecimiento en la calle Lagasca, una de las dos direcciones con las que cuenta actualmente la firma madrileña. El puesto número 19 en la lista global supone un hito para el proyecto, que nació con la humilde ambición de ofrecer café de calidad tostado por ellos mismos.
La historia de 'Hola Coffee' arranca hace nueve años en el céntrico barrio de Lavapiés. "Mi socio y yo abrimos Hola Coffee en 2017 como una pequeña cafetería, empezando ya a tostar nuestros propios granos de café que traemos de diferentes partes del mundo", explica Pablo. Desde entonces, el proyecto no ha dejado de evolucionar: ahora cuentan con una academia de formación y una segunda cafetería en el exclusivo barrio de Salamanca.
Preguntado por las claves que han llevado a Hola Coffee a lo más alto, Pablo lo tiene claro: "Los cafés que seleccionamos y tostamos nosotros, y luego el acercamiento que tenemos a la venta con bebidas desde súper puristas enfocadas en diferentes orígenes a otras más divertidas que juegan con el café como ingrediente".
Entre sus propuestas más innovadoras destacan creaciones como el banana split con café o recetas que exploran las posibilidades del grano más allá de la taza tradicional. Todo ello acompañado de repostería artesanal elaborada en dos obradores madrileños.
La influencia de Hola Coffee trasciende sus propios locales. La marca distribuye su café a otras cafeterías de especialidad y ha llegado incluso a la alta gastronomía, sirviendo sus granos a restaurantes distinguidos con Estrellas Michelin.
Con este reconocimiento internacional, Hola Coffee se consolida como un embajador del café de especialidad 'made in Madrid', demostrando que desde un pequeño local de barrio se puede conquistar el paladar del mundo.