Hace apenas unos años, la Plaza del Rastro era conocida por un motivo poco deseable: estaba considerada como una de las zonas más calurosas de Madrid. En 2021, el asfalto y la escasez de sombra convertían este espacio en un auténtico horno durante los meses de verano. Sin embargo, tras siete meses de obras, la imagen de la plaza ha cambiado por completo.
La remodelación ha dado paso a un entorno mucho más amable para los vecinos. Ahora cuenta con más árboles que proporcionan sombra natural, una pérgola que protege el parque infantil, una nueva fuente y la próxima instalación de nebulizadores que ayudarán a refrescar el ambiente durante los días de más calor.
Los residentes del barrio ya disfrutan de esta transformación. Entre ellos se encuentra un vecino que lleva más de medio siglo viviendo en la zona y que aprecia el cambio experimentado por la plaza.
Los vecinos confían en que las mejoras permitan reducir significativamente las altas temperaturas que históricamente han afectado a este enclave del distrito. "Claro que va a ser más fresca. Está quedando preciosa la plaza y hay que agradecer el trabajo de todos los obreros que han estado aquí esforzándose bajo un sol tremendo", señala una residente.
La actuación no se ha limitado únicamente a la plaza. También se han renovado las calles adyacentes con la plantación de 76 nuevos árboles y más de 300 arbustos, reforzando así la presencia de zonas verdes y contribuyendo a mitigar el efecto isla de calor en uno de los barrios más emblemáticos de Madrid.