Quedan unas horas para la medianoche y el ambiente en los alrededores de la Basílica de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli es ya de una solemnidad contenida.
Los primeros fieles, que han comenzado a aguardar pacientemente hace días a la intemperie, se preparan para el momento más esperado: cuando el reloj marque las 00.00 horas, las puertas del templo se abrirán para dar comienzo al tradicional Besapiés del Cristo de Medinaceli.
Desde este instante y hasta que no quede un solo fiel por pasar, la basílica, regida por los Hermanos Capuchinos, permanecerá con sus puertas abiertas.
Los asistentes, muchos de ellos con mantas y paraguas tras haber soportado las inclemencias del tiempo en las largas horas de espera, cumplirán con el ritual: besar los pies del Cristo y pedir tres deseos, de los cuales, según la tradición popular, solo uno será concedido.
La imagen, conocida popularmente como el "Señor de Madrid" y también como el "Cristo Viajero" por los cientos de avatares y traslados que sufrió por diferentes puntos de España y del extranjero, encontró su hogar definitivo en esta basílica en 1939. Desde entonces, la devoción no ha hecho más que crecer entre los madrileños.
Se espera que a lo largo de la jornada de mañana se acerquen miles de personas, y no se descarta la visita de algún miembro de la Familia Real, cumpliendo así con la tradición que vincula a la Casa Real con esta venerada imagen.
El Besapiés se desarrollará durante todo el 6 de marzo de manera ininterrumpida. La entrada es libre y el acceso se realiza por la Plaza de Jesús, donde el gentío ya comienza a organizarse en una cola que promete rodear la manzana a lo largo de la madrugada.
La basílica permanecerá abierta mientras haya fieles esperando para venerar al Cristo. Una noche larga, sin duda, pero para estos devotos, cualquier espera es poca cuando se trata del Señor de Madrid.