La temporada de primavera 2026 del Hipódromo de la Zarzuela arranca por fin este domingo, 8 de marzo, y lo hace con todos los sentidos a flor de piel. Los aficionados a las carreras de caballos en Madrid, así como quienes buscan un plan de ocio al aire libre en la capital, tienen una cita ineludible en este emblemático recinto que combina deporte, naturaleza y gastronomía.
Desde las 11.00 horas, las puertas del hipódromo se abrirán para recibir a los asistentes. El programa incluye cinco carreras que comenzarán a las 12.00 horas y se sucederán en intervalos de 35 minutos, siendo el Hándicap Opcional la prueba principal de la jornada.
Pero antes de que los purasangres brillen en la pista, hay un trabajo invisible que merece ser contado. Enrique supervisa estos días los entrenamientos de sus ejemplares con la mirada atenta del que sabe que cada detalle cuenta.
"El primero es un caballo mayor y está enseñando a los otros cuatro que son potros de año y medio", explica mientras los animales calientan en el círculo antes de salir a la pista a galopar.
Rubén pertenece a una estirpe de hombres de caballos. Es la tercera generación de su familia en este sector y estos días prepara a Afrodita con la ilusión de convertirla en una de las ganadoras.
"Mi padre nació aquí, en una cuadra que tenemos justo ahí detrás. Mi abuelo ya era entrenador, luego mi padre fue jockey y entrenador, y yo monté en carreras. Debido a mi estatura, he decidido este año dar el paso de empezar a entrenar", relata mientras la acaricia. "Con muchas ganas de seguir los pasos de mi abuelo y de mi padre".
Álvaro, por su parte, conoce bien las manías de su caballo. "Va a salir a entrenar. Es un caballo un poquito especial, entonces lleva el gorro para los sonidos, que le baja un poquito la sonoridad. Le afectan mucho los ruidos, y esto le hace ir más concentrado en el trabajo y menos en el exterior". Un pequeño detalle que marca la diferencia entre un buen entrenamiento y uno excelente.
Y en los establos, Cristina se afana en una tarea que parece sencilla pero que es fundamental: cepillar las herraduras. "Esto lo hacemos todos los días antes y después de salir. Antes, para limpiarle las basuras que tenga de estar aquí en la cama, y después, por si acaso se le ha quedado alguna piedra de la pista que le pueda molestar o hacer daño. Siempre revisamos".
La jornada del domingo tendrá un carácter especial, ya que coincide con la celebración del Día Internacional de la Mujer. Antes de la segunda carrera, el paddock del hipódromo acogerá un acto de reconocimiento a las mujeres que forman parte del mundo de las carreras de caballos, un sector donde su presencia ha ido ganando terreno en los últimos años.
El Hipódromo de la Zarzuela ha querido convertirse en un destino de ocio completo. Los asistentes podrán elegir entre diferentes opciones: desde la Entrada Premium hasta espacios gastronómicos para todos los gustos, pasando por actividades infantiles que permitirán a los más pequeños descubrir este mundo.
Una de las propuestas más atractivas son las visitas guiadas con Hipotour, que ofrecen la posibilidad de conocer desde dentro el funcionamiento del hipódromo y adentrarse en los secretos del mundo de las carreras.
Para facilitar la llegada, el recinto contará con parking gratuito y un servicio de autobuses también gratuito que acercará a los visitantes hasta las mismas puertas del hipódromo. El domingo, la temporada de primavera echa a galopar. Y Madrid está invitada a no perdérselo.