Como una escena de película. El centro comercial La Vaguada vivió este martes momentos de gran tensión cuando varios individuos asaltaron una joyería a plena tarde, provocando escenas de pánico entre los clientes.
Según el relato de los testigos, tres hombres encapuchados irrumpieron en la joyería poco después de las ocho y media de la tarde. Al menos uno de ellos portaba un arma de fuego, mientras que un cuarto integrante del grupo esperaba en el exterior al volante de un vehículo de alta gama para facilitar la huida.
La rápida actuación de los asaltantes generó una gran alarma en el centro comercial, que a esa hora se encontraba lleno de clientes y familias. Los vigilantes de seguridad ordenaron el cierre inmediato de los comercios y les urgieron a bajar las persianas para proteger a trabajadores y visitantes.
Eugenio, uno de los testigos presenciales, ha relatado a Telemadrid los momentos de angustia vividos durante el atraco. "Eran tres, uno entró en la joyería y dos se quedaron fuera. La Vaguada estaba llena. La gente entró en pánico, gritaban y había personas llorando", explica.
El testigo se encontraba en una tienda situada frente al establecimiento asaltado y asegura que la situación fue especialmente angustiosa por la gran cantidad de familias con niños que había en el recinto. "Nosotros nos refugiamos en las tiendas, como hizo el 90% de la gente", recuerda.
Además, afirma haber escuchado una detonación durante el asalto. "Cuando oí el ruido, lo primero que se me pasó por la cabeza fue que podía tratarse de un ataque terrorista", señala. Efectivos del Samur atendieron a dos personas que sufrieron ataques de ansiedad.
Tras hacerse con el botín, los ladrones huyeron en un coche de alta gama. Un matrimonio que se encontraba en las inmediaciones logró fotografiar la matrícula del vehículo, una información que ya está siendo analizada por los investigadores.
Los ladrones huyeron con el botín. Su pista se perdió en las inmediaciones de la autovía A-3, la carretera de Valencia. La investigación continúa abierta para identificar y localizar a los cuatro implicados. Es el cuarto atraco a una joyería registrado en la Comunidad de Madrid en menos de tres semanas.