En San Blas-Canillejas, un restaurante se ha convertido en el nuevo destino para los amantes de la alta cocina de fusión. 'Chulla', situado en el número 34 de la calle de Longares, acaba de recibir un importante espaldarazo a su trayectoria: ha entrado a formar parte de los restaurantes recomendados por la Guía Repsol.
Pero, ¿qué significa exactamente 'Chulla'? Maira, una de las responsables del local, nos despeja la duda con orgullo: "Chulla es una palabra en el idioma quechua, un idioma nuestro, de nuestros ancestros. Significa único en español".
Un nombre que no podría ser más apropiado para un proyecto culinario que ha hecho de la originalidad su seña de identidad. "La comida de este restaurante es una fusión de comida mediterránea y matices de Ecuador", añade.
Al frente de los fogones se encuentra el chef Pablo Maldonado. "Ahora mismo estamos trabajando con un bacalao barquero de muy buena calidad. La verdad que la calidad se paga y nosotros estamos trabajando en este sitio con muy buena calidad", declara mientras nos muestra algunas de sus creaciones.
Maldonado explica con pasión el proceso de uno de sus platos estrella: un bacalao que transforma en un guiso de temporada con identidad propia. "Hemos hecho aquí mismo un marimontaña, un guiso de hinojo, setas, que estamos de temporada, y un poco, que aquí utilizan bastante, la chistorra, el chorizo. Le quitamos la membrana y hacemos un guiso untuoso", detalla.
La propuesta de Chulla no se entiende sin el ceviche, ese plato bandera de la cocina latinoamericana que aquí elevan a la categoría de arte. "Esto sería un ceviche a base de plátano macho, un poquito de cacahuetes. Esto serían unas huevitas, que en boca siempre sintamos un crunch". Una sardina corona la creación, todo ello bañado en una salmuera tradicional que aporta el punto justo de sabrosura.
El camarón ecuatoriano, producto 100% del país andino, también tiene su protagonismo en la carta. "Aquí estaríamos montando uno de los productos 100% ecuatorianos, un camarón de Ecuador", afirma mientras ultima otro de los platos que ha conquistado la Guía Repsol.
Lo más fascinante de la propuesta de Chulla es el diálogo constante entre dos orillas. "Aquí lo que hemos hecho es un inciso de lo que sería trabajar con productos españoles y técnicas ecuatorianas", explica Pablo mientras presenta un mosaico de sus platos.
El broche de oro a esta experiencia gastronómica lo pone el postre. "Aquí tenemos la joya de la corona de la casa, chocolate, que sería 100% ecuatoriano, república del cacao", concluye Pablo mostrando el resultado final de algunas de sus creaciones.
Con producto de primera calidad y una alta cocina de fusión que respeta las raíces sin miedo a innovar, Chulla se consolida como un destino imprescindible para quienes buscan algo más que un simple menú. La excelencia, en este rincón de San Blas-Canillejas, está asegurada.