Los vecinos de un edificio del barrio de Delicias denuncian la situación límite que viven desde hace más de un año y medio debido a unas obras paralizadas que les han dejado sin ascensor y con numerosas deficiencias en la comunidad.
El origen del problema se encuentra en un pozo que ha provocado un enfrentamiento entre la empresa encargada de la obra y la compañía instaladora del ascensor. Según relatan los afectados, la falta de acuerdo entre ambas partes mantiene bloqueado el proyecto y ha convertido el edificio en una auténtica pesadilla para quienes viven allí.
Mientras las empresas se señalan mutuamente, los vecinos aseguran ser los únicos que están pagando las consecuencias. El portal continúa lleno de materiales de construcción y zonas sin terminar, dificultando el acceso diario a las viviendas. "No solamente eso, sino que se formó una plaga de ratas ", explica uno de los residentes afectados.
La situación también está afectando al interior de algunas viviendas. Los vecinos denuncian daños como ventanas y suelos rotos y problemas en las tuberías. "Supuestamente la empresa que estaba haciendo las mejoras iba a solucionar esto de la puerta. Todavía estamos esperando", lamenta el residente.
La última incidencia ha incrementado aún más la preocupación de la comunidad: al tirar de la cisterna del váter, el agua llega casi a rebosar, un problema que temen que pueda derivar en averías mayores.
Los afectados se preguntan cuánto tiempo más tendrán que convivir con un patio que parece una zona de guerra y reclaman una solución urgente para recuperar la normalidad.
Por su parte, la empresa de ascensores asegura que el conflicto podría resolverse en las próximas semanas y confía en poder retomar la instalación del ascensor cuanto antes.