La desesperación ha llevado a los vecinos del barrio madrileño de Delicias a buscar una solución poco habitual: llamar a un cetrero y soltar un halcón para ahuyentar a las palomas.
Durante años, los residentes han convivido con una elevada presencia de estas aves, cuyos excrementos generan suciedad, malos olores y deterioro en fachadas y mobiliario urbano.
Ante la falta de soluciones eficaces, han optado por una técnica cada vez más utilizada en entornos urbanos: la cetrería. Este método consiste en emplear aves rapaces entrenadas, como halcones o águilas, para realizar vuelos disuasorios.
Su presencia genera un efecto de amenaza que provoca que las palomas abandonen la zona sin necesidad de capturarlas. Se trata de un sistema natural, eficaz y respetuoso con el medio ambiente.
No es la primera vez que se utiliza en Madrid. El ayuntamiento ya ha aplicado esta técnica en espacios emblemáticos como la Puerta de Alcalá, donde un equipo de halcones y águilas mantiene a raya a las palomas para evitar los daños que causan sus excrementos en la piedra del monumento.
Además, la cetrería cuenta con una larga tradición y está reconocida como patrimonio cultural inmaterial, lo que refuerza su valor como alternativa sostenible frente a otros métodos más invasivos.
Ahora, en Delicias, los vecinos esperan que esta solución marque un antes y un después en un problema que llevan años denunciando y que afecta directamente a su calidad de vida.