La Navidad ha quedado atrás, pero en muchas casas persiste un dilema gastronómico: ¿qué hacer con los últimos trozos de roscón de Reyes o con los restos de turrón que ya no apetecen tal cual? Tirarlos no es una opción para quienes apuestan por el aprovechamiento alimentario.
La solución, creativa y deliciosa, llega de la mano de Jonathan, de La Oriental, quien propone transformar esos sobrantes en nuevos y exquisitos postres. El punto de partida es un roscón que "ya ha dado sus vueltas" y ha perdido su esponjosidad original.
"Nosotros damos una idea muy buena: hacer torrijas", explica Jonathan. El proceso rescata el pan seco mediante un empapado en leche infusionada, que le devuelve la jugosidad. Si el roscón tiene relleno de nata o crema, se recomienda retirarlo antes.
Tras el baño de leche, las rebanadas se pasan por huevo batido y se fríen hasta dorarse. "Después, un bañito de azúcar ligero y ya las tendríamos listas. En un periquete tenemos dulce nuevo y, sobre todo, reaprovechamos", destaca el chef.
Para quienes busquen una opción más ligera, Jonathan propone un pudin al horno. La fórmula es sencilla: trozos de roscón colocados en un molde, sobre los que se vierte una mezcla de ocho huevos, un litro de leche y 200 gramos de azúcar. "Llenamos el molde hasta que quede un dedito y al horno 35 minutos", indica.
Otra alternativa rápida son tostadas crujientes: "Tostando el roscón un poco en el horno y cortándolo en rebanaditas, salen estas tostadas para poner mermelada, mantequilla o incluso un poco de foie".
¿Y el turrón sobrante? También tiene múltiples vidas. La propuesta más inmediata es incorporarlo a una masa de galletas. "Mezclando harina, azúcar y mantequilla junto con el sobrante de turrón que tengamos en casa nos tiene que salir una masa. La vamos haciendo poco a poco y luego horneamos", explica.
Para los más ambiciosos, la joya de la corona es la tarta nougat, elaborada con turrón blando. "Está hecha para que vayamos aprovechando ese turrón que nos ha ido sobrando", comenta.
Con estas ingeniosas y accesibles recetas, Jonathan de La Oriental no solo ofrece soluciones para evitar el desperdicio, sino que invita a cerrar el ciclo navideño con un último gesto de creatividad en la cocina. "Es lo que tenemos que conseguir siempre: reciclaje a tope", concluye.