El expositor de Rosi no deja indiferente a nadie. Cachopo clásico, de chistorra, de cecina... Decenas de sabores se alinean bajo el nombre de 'The Cachopu Factory', el único producto que se vende en este puesto del Mercado de .
Detrás de este proyecto está Carlos, que montó este puesto el mercado hace cuatro años. "Somos carniceros y asturianos, pues cachopo. Ya que hacíamos algo, intentamos especializarnos y hacer mucha variedad".
Cuatro años después de aquella decisión, el puesto ofrece 15 variedades y tres tamaños: el XL, el individual y el mini. Entre los más sorprendentes, el 'croqueto', con bechamel trufada, y el 'chistorrito', relleno del corazón de una chistorra. "Es súper sabroso", resume Carlos.
La premisa es clara: sin buena materia prima, no hay buen cachopo. "Hay cachopo de cerdo Droc, y estamos pensando en otras carnes, incluso Angus o Wagyu", adelanta Carlos. "Es como la masa en la pizza: si no partes de una carne tierna y jugosa, el cachopo no va a ser bueno".
En el obrador, Rosi nos muestra el proceso. Primero, el marinado: "Lleva ajo, perejil, cebolla, pimienta y leche, que enternenece el filete. Lo mezclamos bien y lo impregnamos". Luego, el montaje: "Empezamos con queso emmental, después la paleta y, por último, el queso Vidiago". El empanado también tiene su secreto: "Lleva maíz y trigo. Se aplasta bien y, una vez sellado, ya está listo".
El cachopo sale del obrador directo a la tienda. Puede comprarse crudo para cocinar en casa, o bien pedirlo preparado y consumirlo en el momento en 'La barra de Juan', justo enfrente. "Muchos clientes se lo llevan, pero a veces no quieren cocinar y se lo comen aquí", apunta Carlos.
Para quienes prefieren hacerlo en casa, el consejo es claro: "Es importante no sacar el cachopo de la nevera y meterlo directamente en la sartén. Hay que dejarlo una hora o dos fuera para que no haya estrés térmico. Así se hace mejor por dentro sin que el pan rallado se queme".
Carlos recomienda aceite de girasol y control de la temperatura: "170-180 grados, 40-50 segundos por cada lado. Luego, secar con papel absorbente. Si se va a comer más tarde, un poquito de horno suave: el queso se funde y la cobertura no se daña".