Lo que empezó como un gesto para amigos y familiares durante los días más difíciles de la pandemia se ha convertido en un fenómeno gastronómico. José, un emprendedor de 29 años, ha transformado su pasión por el arroz en un negocio próspero en Alcobendas.
Se trata de '120 gramos', un servicio que distribuye cientos de paellas y fideuás a domicilio cada día, 365 días al año, demostrando que no hace falta vivir en el Mediterráneo para disfrutar de este manjar perfectamente ejecutado.
El secreto del nombre está en la medida: 120 gramos de arroz por ración, la cantidad exacta que José ha perfeccionado tras innumerables pruebas durante el confinamiento. "Al principio empezamos haciendo arroces para amigos y familiares", recuerda el joven chef. "Ahora somos unas cuantas personas trabajando aquí. Hemos sido capaces de sacar al día unas 250, pero como vamos creciendo año a año, el límite lo pondrá el tiempo".
Lo que ofrece '120 gramos' va mucho más allá del arroz tradicional. Su carta cuenta con doce variedades, donde conviven los clásicos con creaciones innovadoras. "Esta es de rabo de toro, que no es el más vendido porque no es el más común, pero es el favorito de los clientes", explica José. La creatividad no se detiene: "Estamos sacando uno nuevo ahora de alcachofa con foie, pero todavía no ha salido a la luz".
El modelo de negocio, exclusivamente a domicilio o para recogida en su cocina, ha encontrado un hueco perfecto en el mercado. Entre semana, una parte importante de su producción va dirigida a caterings para empresas, solucionando comidas de equipo con un toque de lujo y sabor auténtico.
El éxito de José es la historia de una receta perfeccionada en el momento adecuado. En plena pandemia, cuando el anhelo por la comida de calidad en casa se disparó, él ya tenía su fórmula lista.
Hoy, con cada fogón que enciende para un nuevo pedido, demuestra que la tradición culinaria, mezclada con innovación y un modelo logístico impecable, puede ser el ingrediente principal de un sueño empresarial hecho realidad. Un sueño que, ración a ración, está conquistando los paladares de toda una ciudad.