En plena Cuaresma, mientras los fieles se preparan para la Semana de Pasión, hay quien trabaja sin descanso para que las imágenes que procesionan luzcan su mejor cara. Es el caso del artesano de arte sacro Miguel Ángel Laguna Villalobos, que desde su taller en Villaconejos afronta estas semanas con una intensa actividad para cumplir con los numerosos encargos que llegan de distintos puntos de España.
"En este tiempo de Cuaresma sin parar, haciendo todo lo que puedo que hay un montón de encargos de Semana Santa y se nos echa encima", nos confiesa el artesano mientras no suelta el hisopo con el que trabaja meticulosamente en una talla.
La pieza que ocupa a Miguel Ángel estos días es especialmente singular. Se trata de un Cristo cuya talla original data del siglo XVI y que había sido modificada con posterioridad. "Con esta talla tan bonita sacando la policromía original. El baño de pureza, como puedes ver, lo que veíamos en la actualidad era este paño blanco, pero el original de este Cristo es esta impresionante policromía con oro fino estofado del siglo XVI".
El minucioso trabajo consiste en eliminar las capas de pintura añadidas a lo largo de los siglos para recuperar la obra original. "Estoy sacando toda esa policromía falsa y devolviendo el Cristo a su origen", nos explica.
Se trata de una tarea que requiere una concentración absoluta. "Tienes que estar súper pendiente para no mover la policromía buena", señala el artesano, consciente de la delicadeza de su labor.
Este Cristo, una vez restaurado, tendrá un papel protagonista en las procesiones zaragozanas. "Este Cristo sale el Viernes de Dolores y el Jueves Santo por las calles principales de Zaragoza", desvela Miguel Ángel.
Pero no es el único encargo que ocupa al artista. En su taller también descansa, casi terminada, la Virgen del Rosario, patrona de Titulcia. "Estoy terminando ya esta Virgen de Gloria, la Virgen del Rosario, patrona de Titulcia que también procesiona en Semana Santa, el Domingo de Resurrección".
Los detalles finales son los que marcan la diferencia. "Ya estoy perfilándole un poquito todos estos pelitos de las cejas y dejándola lo más curiosa posible", nos comenta mientras señala el rostro de la imagen.
La restauración de esta virgen ha sido especialmente compleja debido a los daños causados por los propios elementos ornamentales que lucía. "El trabajo de restauración que le he hecho ha sido principalmente las pérdidas que tenía la policromía original porque es una virgen que lleva aretes, lleva pendientes, entonces el tintineo se había arañado toda la policromía y había rasgado incluso la madera".
El proceso está a punto de concluir. "Ya está prácticamente para terminar, patinar, barnizar y que vuelve a su pueblo", añade satisfecho.
Miguel Ángel no se limita a la restauración. "Todo lo que tiene que ver con el arte sacro y las distintas disciplinas pues hay que tener conocimiento", afirma, dejando claro que su labor abarca múltiples facetas dentro del mundo del arte religioso.
Entre sus trabajos más especiales destaca una reproducción en miniatura muy particular: la Porciúncula de Asís, ubicada en Santa María de los Ángeles. "El interior tiene la curiosidad que es un torno claustral. Si te das cuenta esto gira y tenemos partido el interior en dos partes. En esta de aquí se expondrá una custodia para hacer la exposición del Santísimo", nos explica mostrando la pieza.
Para Miguel Ángel Laguna Villalobos, su trabajo va más allá de la mera restauración técnica. Se trata de devolver la vida y el esplendor a las imágenes que procesionan, una labor que requiere sensibilidad y conocimiento. "Ese es nuestro oficio. De ahí viene el origen de que nos llamen para hacer estos trabajos tan delicados y tan especiales", reflexiona.
En estos días de Cuaresma, mientras los cofrades ultiman los preparativos para sus estaciones de penitencia, en Villaconejos, este artesano del arte sacro pone su granito de arena para que la Semana Santa luzca en todo su esplendor.