GREFA conmemora este año su 45 aniversario con una cifra que habla por sí sola: más de 120.000 animales salvajes autóctonos han pasado por su Hospital de Fauna Salvaje desde su fundación en 1981. Un hito que alcanza en plena curva ascendente de ingresos, ya que 2025 se ha cerrado con el récord histórico de 7.109 ejemplares atendidos, superando los 6.539 del año anterior.
Las instalaciones del Monte del Pilar, en Majadahonda, se han convertido durante casi cinco décadas en un auténtico centro de rescate y recuperación para la fauna ibérica. De los animales ingresados el año pasado, el 92% fueron aves, cerca de un 6% mamíferos y el 2% restante reptiles y anfibios.
Los datos manejados por GREFA revelan una creciente concienciación medioambiental: cerca del 70% de los animales que ingresaron en 2025 fueron trasladados por particulares hasta las dependencias de la ONG. Un gesto que, sumado al trabajo del equipo veterinario, ha permitido que más del 40% de los ejemplares recuperaran la libertad.
La jornada en el hospital comienza temprano. El equipo de Fernando se dispone a revisar al primer paciente: "Es un búho real. Vamos a hacerle una exploración oftalmológica. Este animal tuvo un traumatismo y le estamos tratando los dos ojos, pero principalmente el derecho".
A prácticamente todos los ingresados se les puede realizar un TAC, y en el laboratorio analizan muestras de sangre con detalle. "Aquí tenemos la sangre de un águila de bonelli y estamos viendo las células que tiene", nos muestra Alberto.
La rehabilitación también pasa por la fisioterapia. "Estamos en una instalación de rehabilitación. Este flamenco tuvo una lesión en un hombro y está recibiendo fisioterapia. Una compañera veterinaria se encarga de toda la fisio de los pacientes", señala Nacho.
Ana atiende estos días a una pequeña inquilina: "Una ardilla que ingresó el 20 de enero. Vamos a ponerle comida a ver si quiere comer. Es una cría, ingresó por caída de árbol, como muchas en esta época. Ya ha empezado a comer solita y dentro de nada se irá".
GREFA no solo cura, también enseña. Los alumnos aprenden el manejo clínico de los animales en un programa intensivo. "Están aprendiendo a hacer mediciones, en este caso goniometría, para practicarlo después en animales vivos con casos clínicos reales. Cada día tienen cuatro horas de clase: una pequeña parte de teoría y unas tres horas de prácticas continuadas", explica Virginia.
45 años después de aquel primer vuelo, GREFA mantiene las alas desplegadas. Con 120.000 vidas salvadas y un 2025 de récord, la organización mira al futuro sin perder de vista su objetivo fundacional: devolver a la naturaleza lo que nunca debió salir de ella.