En una ciudad que cambia a velocidad de franquicia, Colmado Cantabria resiste como un pequeño santuario del producto en el Mercado de la Cebada: conservas serias, vermut bien servido y una barra de las que ya casi no quedan.
En sus estanterías se encuentra todo tipo de anchoas, sobaos, cocido montañés y quesos de distintas clases, como los que se elaboran en los Picos de Europa.
Este establecimiento no es un bar al uso: aquí el producto que se vende también se degusta.