En La Serna del Monte se alza una de las joyas patrimoniales más sorprendentes de la Sierra Norte: una iglesia conocida como la Catedral de la Sierra Norte. De origen medieval, su construcción culminó en 1626 y, desde entonces, se ha convertido en símbolo de la localidad.
Entre sus muros descansan cinco impresionantes retablos barrocos del siglo XVII y valiosas imágenes religiosas del siglo XV, auténticos tesoros de la historia y el arte sacro madrileño.