Los Reyes Magos se aliaron este lunes con la Federación Profesional del Taxi de Madrid para repartir regalos a los niños hospitalizados en el Gregorio Marañón y trasladaron al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, las peticiones de los taxistas, que reclaman más ayudas para modernizar sus coches y poder circular por algunas calles del centro de la ciudad.
Antes de acudir al Marañón, Sus Majestades pasaron por el Ayuntamiento subidos en los vehículos que les prestaron los taxistas madrileños. A cambio de la ayuda, trasladaron al alcalde los deseos de estos trabajadores que han hecho tres peticiones.
Los taxistas reclaman más subvenciones para la renovación de vehículos porque el "sector quiere modernizarse y quiere más ayudas", "a ver si puede ser", apostilló Melchor. "Nos han dicho y mira que nos extraña, que resulta que a los taxis no les dejan pasar por algunas calles del centro", añadió; y finalmente pidieron si el Ayuntamiento puede permitir que los taxistas presten los servicios de asistencia domiciliaria, que últimamente se están llevando otros "que no tributan en España" y que hacen la "competencia". "Son de Papá Noel", aseguró.
Melchor celebró que hay "mucho trabajo" por delante para repartir los regalos y se mostró "muy agradecido por estar en esta ciudad tan bonita como es Madrid con este equipo de Gobierno tan extraordinario como es el que preside el alcalde", que por cierto es "más cariñoso" que el delegado de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad, Borja Carabante, con el que lidian habitualmente los taxistas.
Almeida recogió las peticiones y agradeció el trabajo de los taxistas que son un "servicio público" que "demuestra compromiso" con la "sociedad madrileña" y en este caso "con los niños que peor lo están pasando" y que "están ingresados".