La Justicia ordena cerrar el mercado de la Elipa, en el que sobreviven 7 puestos de 113 que llegó a albergar

La Justicia ordena cerrar el mercado de la Elipa, en el que sobreviven 7 puestos de 113 que llegó a albergar

El mercado de La Elipa, que lleva abierto desde 1962, podría tener los días contados por orden judicial. Sólo quedan 7 puestos abiertos de los 113 que llegó a albergar y ahora el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha confirmado el cierre total de la Galería Comercial y los tenderos que allí sobreviven se tendrán que ir.

Los magistrados desestiman el recurso interpuesto por más de una veintena de personas -la dirección de la comunidad del edificio- contra la sentencia, de septiembre de 2017, dictada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 27 de Madrid.

Pendientes del Supremo

Este fallo confirmó una resolución anterior que ordenaba el cierre total del mercado. Tras no ser firme la sentencia, el Tribunal Supremo tendrá ahora la última palabra. El litigio tiene como protagonistas a los propietarios de los locales, que tienen que afrontar el gasto del mantenimiento del espacio, quienes han relatado a Telemadrid su situación.

Creen que parte de los dueños lo que quieren es que se cierre el mercado y les presionan para que firmen y se vayan con el propósito de vender el edificio a un agente inmobiliario. También culpan a la Comunidad de Madrid por abandono.

Esta galería abrió sus puertas en 1962. Lo hizo con 113 puestos, de los que hoy aguantan siete; cuatro interiores -dos fruterías, una carnicería y una pollería- y tres exteriores -una farmacia, una droguería y un local de moda-.

Sin licencia

Los dueños de estos puestos llevan la Junta de Gobierno, junto con la comisión de ventas. Los propietarios de los locales cerrados luchan por la seguridad de los vecinos. La apertura de los locales se hizo sin licencia de construcción ni de mantenimiento, según la Justicia.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 27 de Madrid sostuvo en su resolución que los dueños del mercado no habían podido aportar la licencia de funcionamiento necesaria.

No obstante, en el recurso, los propietarios exponían que "todos y cada uno de los negocios que operan tanto en el interior de la galería como en el exterior a pie de calle, gozan de licencias de actividad y funcionamiento otorgadas por la propia Administración".

Según el colectivo, la Galería data de año 1964 y que aplicando las leyes vigentes entonces se debe entender concedida la licencia por silencio positivo. Este extremo es rechazado por los magistrados.

También ha cargado contra la Comunidad de Madrid por seguir esa "línea de abandono", quejándose de que se les haya multado por diversos defectos graves en el mantenimiento de la finca.