El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid han pedido este miércoles a la Delegación del Gobierno que se garantice la seguridad ante el partido de baloncesto entre el Real Madrid y el equipo israelí Maccabi de Tel Aviv.
La entidad merengue informó en un comunicado hace días que el encuentro se disputará a puerta cerrada, pero las administraciones madrileñas creen que el evento debería jugarse con público.
No obstante, la decisión del delegado se ha justificado por motivos de seguridad. Habrá un fuerte despliegue policial ante las concentraciones de rechazo a Israel convocadas en la tarde del jueves.