En Barcelona una protesta, casi simbólica a las puertas del Palau Blaugrana. El Barcelona - Maccabi Tel Aviv se disputó a puerta cerrada.
La misma circunstancia que se repetirá en el Movistar Arena de Madrid. Razones de seguridad por las que la Delegación de Gobierno decidió que el partido se juegue a puerta cerrada.
Cuestionado por la falta de público, Sergio Scariolo señaló que no están "contentos" con la decisión adoptada, pero que prepararán el partido sin contar con el calor de sus seguidores en las gradas.
"No estamos contentos por no tener la legítima ventaja de jugar ante nuestro público, pero no es una decisión que podamos tomar nosotros, hay que entender que habrá razones serias para que hayan tomado esa decisión, e intentaremos jugar sin nuestra afición", concluyó Scariolo.
El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, cree que el partido de baloncesto que enfrentará al Real Madrid con el Maccabi Tel Aviv se debería jugar en abierto, para acusar al delegado del Gobierno, Francisco Martín, de hacer lo mismo que con la final de la Vuelta a España de ciclismo, buscar un "reclamo político".
Más de cuatrocientos efectivos policiales se desplegarán en el Movistar Arena.