El papa León XIV ha presidido el primer Consistorio extraordinario de su pontificado, una reunión histórica al ser la primera vez que convoca a todos los cardenales desde su elección como Pontífice.
El encuentro se celebra tras las fiestas de Navidad y después de la clausura del Año Jubilar, y supone el inicio de una etapa clave del nuevo pontificado.
León XIV entra así de lleno en la reforma de la Iglesia, un proceso que ya había anunciado a los purpurados en sus primeros mensajes tras la elección.
A lo largo de las sesiones, el Papa y los cardenales reflexionan sobre los principales desafíos pastorales y de gobierno de la Iglesia, así como sobre el papel de la colegialidad y la sinodalidad en la toma de decisiones.
El consistorio tiene un carácter extraordinario y consultivo, destinado a escuchar las aportaciones del colegio cardenalicio.
El Pontífice ha subrayado la importancia de este encuentro como un ejercicio de diálogo, comunión y corresponsabilidad, en un momento en el que la Iglesia afronta importantes retos internos y externos.
Con esta convocatoria, León XIV marca el rumbo de su pontificado tras los grandes actos litúrgicos del inicio de año y refuerza su voluntad de impulsar una Iglesia más participativa y orientada a la renovación.