El Ejército de Estados Unidos ha anunciado la destrucción de dos narcolanchas en un ataque que dejó cinco personas muertas, el segundo de este tipo en apenas dos días, en el marco de su campaña contra el narcotráfico en aguas próximas a Colombia y Venezuela y de presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro.
El ataque se produjo el miércoles 31 de diciembre, según informó el Comando Sur de Estados Unidos en un mensaje difundido en la red social X, en el que no se especifica la ubicación exacta del bombardeo.
El comunicado señala que la operación se llevó a cabo contra “dos embarcaciones operadas por organizaciones terroristas designadas” y que la inteligencia estadounidense confirmó que ambas transitaban por rutas conocidas del narcotráfico y participaban en actividades ilícitas. “Un total de cinco narcoterroristas murieron durante estas acciones: tres en la primera embarcación y dos en la segunda”, precisa el texto.
El anuncio fue acompañado por un vídeo de 21 segundos en el que se observa el bombardeo de las dos lanchas rápidas. Llega pocas horas después de que el Comando Sur informara de la destrucción de otras tres narcolanchas el 30 de diciembre, en una operación que dejó al menos dos fallecidos.
En ninguno de los ataques las Fuerzas Armadas estadounidenses aclararon si las acciones tuvieron lugar en el sur del Caribe o en el Pacífico oriental, los dos escenarios donde Washington ha destruido cerca de 40 supuestas narcolanchas y ha causado la muerte de unas 110 personas desde el pasado mes de septiembre.
Desde el verano, el Pentágono mantiene un despliegue militar inédito en décadas en el Caribe sur, mientras Washington sostiene que su objetivo es forzar la salida del poder de Maduro, a quien acusa de encabezar un “narcoestado”.
Paralelamente, el Gobierno del presidente Donald Trump ha endurecido su presión sobre Caracas, alegando que el chavismo ha expropiado activos de empresas petroleras estadounidenses y anunciando la confiscación de petroleros que transporten crudo venezolano, una medida que ya se ha aplicado en dos ocasiones.
A este escenario se suma el anuncio reciente de Trump sobre un ataque contra un muelle en el litoral venezolano, presuntamente utilizado por la banda criminal Tren de Aragua, lo que supondría el primer bombardeo estadounidense contra un objetivo en territorio venezolano.