María José, pensionista y arruinada por sus inquiokupas en Cercedilla: "Son falsos vulnerables"
Lleva 16 meses sin cobrar le deben más de 10.000 euros
Esta pensionista se ha visto obligada a irse a vivir con su hija
Foto: TELEMADRID |Vídeo: Telemadrid
REDACCIÓN
Nuevo caso de inquiokupación en Cercedilla. La situación ha dado un giro dramático: la propietaria, una mujer pensionista, ha terminado siendo la parte vulnerable tras acumular una deuda superior a 10.000 euros por impagos y suministros.
María José alquiló su vivienda en la sierra madrileña con un objetivo claro: ayudar a su hija a iniciar una nueva etapa laboral en Francia. Lo que no imaginaba es que aquel alquiler acabaría convirtiéndose en una pesadilla.
Los inquilinos, una pareja de origen venezolano con un menor a su cargo, comenzaron por dejar de abonar los suministros. Poco después dejaron también de pagar la renta y llevan 16 meses sin pagar el alquiler. La deuda acumulada supera los 10.000 euros, incluyendo mensualidades, agua, luz y gastos de comunidad.
"Estoy pagando absolutamente todo desde hace 16 meses. Tengo unos gastos astronómicos", relata esta pensionista a la que no le salen cuentas: "Estoy viviendo con mi hija porque no he podido asumir otro alquiler. Ella, además, es demandante de empleo. Los gastos me están comiendo".
"Estoy destrozada. Es como si estuviese viviendo un infierno"
Más allá del coste económico, esta situación le está costando la salud mental a María José. "Estoy destrozada. Es como si estuviese viviendo un infierno. No sé qué más hacer, cuánto va a durar esto... Estoy atada de pies y manos", nos cuenta la mujer en relación a este problema que le genera "preocupación, estrés y amargura" y que "ya no puedo soportar más".
Mientras tanto, la propietaria sobrevive como puede. En Francia comparte con su hija un apartamento de apenas 20 metros cuadrados por el que abona 980 euros al mes. Cuando regresa a Madrid, depende de la ayuda de amigos para tener un lugar donde quedarse.
La situación se complica aún más porque el inquilino trabaja en negro, percibe un subsidio y ha logrado que le reconozcan la condición de "vulnerable".
"Presuntamente tienen ingresos, son falsos vulnerables. Vulnerable yo, que mi salud está muy perjudicada y estoy en tratamiento", se lamenta María José.
Además del impago, María José denuncia daños en la vivienda. Según relata, el inquilino le envía fotografías en las que se aprecia el baño con los azulejos del suelo de la ducha arrancados, la mampara rota y el plato deteriorado. El agua ya está filtrándose al garaje del inmueble.
Las facturas tampoco dejan de crecer. La propietaria asegura estar recibiendo recibos de agua cercanos a 200 euros, ya que, según denuncia, "dejan el grifo abierto de forma continuada". "Parece ser que han decidido utilizar el agua para fastidiarme. Es muy angustioso", remarca.
Un nuevo episodio de inquiokupación que, una vez más, acaba colocando al propietario en una situación límite.