Las obras del soterramiento de la A-5 han alcanzado este viernes un hito técnico fundamental con la culminación del primer cale o encuentro entre dos frentes de excavación del túnel sur.
Esta operación permite la conexión de dos galerías excavadas de forma independiente, enlazando 700 metros lineales del trazado subterráneo y asegurando su continuidad.
"Técnicamente se conoce como cale. Un cale es la comunicación entre dos frentes de excavación y tenemos aproximadamente unos 800 metros ya de túnel excavado en este tramo. Por aquí pasarán los coches. Este es el túnel sur. Aquí habrá tres carriles por sentido, uno de los cuales será un carril bus-VAO", nos explica Lola Ortiz, directora general de Planificación y Estructura de la Movilidad.
Tras este éxito, el trabajo continúa a ritmo intenso. "Después vamos a empezar a hacer los revestimientos de las paredes, la solera del suelo y seguir continuando con la obra. Posteriormente, habrá otros cales entre los dos lotes de la obra y en diferentes tramos", añade Ortiz. De hecho, este mismo procedimiento se repetirá en las próximas semanas en el resto de los tramos de excavación hasta completar la totalidad del túnel proyectado.
El conjunto de la obra muestra un progreso significativo:
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Excavación del túnel: se han excavado ya 1,9 kilómetros de los 5,1 kilómetros totales previstos en ambas direcciones.
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Paseo Verde en superficie: se ha colocado el 81,7% de la losa de cubrición, que dará vida al futuro Paseo Verde del Suroeste. Este gran espacio público permitirá ocultar el tráfico de unos 80.000 vehículos diarios.
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Próxima mejora de movilidad: como consecuencia directa de los avances, a partir del próximo miércoles se eliminará el baipás del enlace del Parque de Atracciones, ya que han finalizado las losas de cubrición del túnel en ese sector para ambos sentidos.
La magnitud del proyecto se refleja en la plantilla y equipamiento desplegados en la obra, donde trabajan de forma simultánea unos 600 operarios con más de 400 máquinas.
El objetivo marcado es que el nuevo túnel de la A-5 esté abierto al tráfico a finales de este mismo año, un paso crucial para transformar la movilidad y el paisaje urbano del suroeste de Madrid.