La galeruca del olmo vuelve a hacerse notar con especial intensidad este verano en el sur de Madrid. Este pequeño escarabajo, considerado uno de los insectos más dañinos para los olmos, ha encontrado en las altas temperaturas unas condiciones especialmente favorables para proliferar.
A finales del verano, los ejemplares adultos abandonan las copas de los árboles y buscan lugares protegidos donde pasar el invierno. Las viviendas situadas cerca de zonas con olmos pueden convertirse entonces en uno de sus refugios preferidos.
La situación se está dejando notar en municipios como Fuenlabrada, Leganés y Móstoles, donde los vecinos están encontrando galerucas en persianas, rejillas, aparatos de aire acondicionado y otros pequeños huecos de las fachadas.
Por eso, abrir las ventanas durante la noche puede facilitar su entrada en las viviendas, especialmente en las zonas próximas a árboles afectados.
Fuenlabrada intensifica el tratamiento contra la plaga
El Ayuntamiento de Fuenlabrada mantiene activo el dispositivo de vigilancia y control de la galeruca del olmo. Los servicios municipales están atendiendo los avisos de los vecinos y aplicando tratamientos en los ejemplares donde se detecta una mayor presencia.
Desde el pasado mes de abril se han tratado cerca de 1.000 olmos, dando prioridad a los árboles situados junto a viviendas, centros educativos y sanitarios, parques y otras zonas especialmente sensibles.
El Consistorio explica que este año la plaga está siendo más persistente debido a unas condiciones meteorológicas que, con las altas temperaturas, han favorecido su proliferación.
Un insecto inofensivo para las personas, pero difícil de controlar
Aunque la galeruca no supone un peligro para las personas, su presencia puede resultar especialmente molesta cuando los insectos llegan hasta las viviendas.
El control de la plaga requiere un seguimiento continuo porque los ejemplares pueden desplazarse de unos árboles a otros y esconderse en pequeños recovecos, lo que dificulta su eliminación completa.
El Ayuntamiento utiliza principalmente la endoterapia vegetal, una técnica que consiste en inyectar de forma controlada el tratamiento en el tronco del árbol. De esta manera se evita la pulverización de productos sobre el entorno.
Los tratamientos se refuerzan en aquellos puntos donde se detecta una mayor concentración de insectos y se adaptan en función de los avisos recibidos, del estado del arbolado y de las condiciones meteorológicas.
Cómo evitar que la galeruca entre en casa
Ante la presencia de olmos en las inmediaciones, el Ayuntamiento recomienda revisar y limpiar de forma preventiva grietas y recovecos de persianas, rejillas y aparatos de aire acondicionado, ya que pueden servir de refugio para estos insectos.
También aconseja instalar mosquiteras siempre que sea posible y evitar las luces blancas en el exterior durante la noche, que pueden favorecer la aproximación de insectos a las viviendas.
En caso de detectar galerucas en el interior, pueden utilizarse insecticidas domésticos. Para comunidades de propietarios y parcelas, los tratamientos deben ser realizados por empresas autorizadas para aplicar productos fitosanitarios.
El Ayuntamiento mantiene además abierta la recepción de avisos de los ciudadanos para localizar nuevos focos y mejorar el seguimiento de la evolución de la plaga.