El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha negado que exista una plaga de palomas en la capital, aunque ha reconocido que en determinadas zonas se produce una elevada acumulación de estas aves.
Según ha explicado, esta concentración se debe en parte al comportamiento de algunos vecinos que las alimentan de forma habitual, lo que favorece su proliferación.
En este sentido, ha recordado que dar de comer a las palomas está prohibido por la normativa municipal.
Ha insistido en que, aunque muchas personas lo hacen con buena intención, esta práctica genera problemas de salubridad y convivencia, especialmente en aquellos barrios donde la presencia de estas aves es más notable.
Desde el Ayuntamiento se apela a la colaboración ciudadana para evitar este tipo de conductas y así controlar la población de palomas en la ciudad, evitando su concentración en espacios concretos.