Carlos Castillo, interventor del tren Iryo descarrilado en Adamuz, que se convirtió en un héroe tras hacerse viral un vídeo en el que ayudaba a los pasajeros, asegura que después de lo ocurrido "tienen miedo de subirse al tren".
La imagen y la voz de Castillo, tranquilizando y dando información al pasaje nada más producirse el choque de los dos trenes corrió por las redes sociales y los medios de comunicación.
En declaraciones al diario El Mundo cuenta que no sintió al Alvia cruzarse y chocar; que tuvieron que evacuar los vagones, que había fallecidos y todo estaba a oscuras.
Asegura el trabajador de esta empresa, controlada por el Estado italiano, que no fue hasta un tiempo después, al ver una luz a lo lejos, cuando descubrieron que había otro tren descarrilado