Desde este 1 de enero entra en vigor una de las principales novedades en materia de seguridad vial: la baliza V16 conectada pasa a sustituir de forma definitiva a los triángulos de emergencia. A partir de ahora, todos los vehículos deberán llevarla obligatoriamente, y no hacerlo puede conllevar sanciones.
La medida, impulsada por la Dirección General de Tráfico, ha generado controversia entre los conductores, ya que muchos desconocen si el dispositivo que poseen está correctamente homologado. La baliza emite una luz intermitente visible a gran distancia, pero su principal novedad es que está conectada: envía la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0, desde donde la información puede compartirse con aplicaciones de navegación como Google Maps o Waze para alertar a otros usuarios de la vía.
Junto a esta novedad, la normativa de tráfico incorpora otros cambios relevantes. Los patinetes eléctricos deberán contar a partir de ahora con un seguro obligatorio de responsabilidad civil, una medida destinada a proteger tanto a los usuarios como a terceros en caso de accidente.
Además, se pone fin a las excepciones en el uso del cinturón de seguridad. Hasta ahora, determinados profesionales, como taxistas o repartidores, podían circular sin él en vías urbanas, una posibilidad que desaparece con la nueva normativa. Desde hoy, todos los ocupantes de un vehículo deberán llevar el cinturón, sin excepciones.
También entra en vigor la modernización del examen teórico de conducir, que incorporará preguntas relacionadas con la seguridad vial, la movilidad sostenible y situaciones reales de tráfico, con el objetivo de mejorar la formación de los nuevos conductores.
Por último, se introduce de forma oficial el llamado carril de emergencia en autopistas y autovías, que podrá utilizarse en situaciones de tráfico denso para facilitar la circulación de los vehículos de emergencia.