En apenas 48 horas, Torrejón de Ardoz ha logrado levantar un dique de tierra de 300 metros de longitud para hacer frente a la crecida del río Henares. La iniciativa busca evitar que la historia se repita: en marzo del año pasado, el desbordamiento del río anegó por completo la carretera, dejando aislados a numerosos vecinos.
"Hemos realizado este dique más o menos de un metro y medio de alto con tierras del mismo terreno para evitar, como el año pasado, que se inundara este trozo de carretera", explica Fede, uno de los impulsores de la medida.
"Tuvimos cortada toda la carretera entera, los vecinos no podían entrar, entonces se nos ocurrió hacer este dique pidiendo permiso al propietario de la finca. A ver si hay solución con eso", añade Fede.
La elección del material no ha sido casual. Frente a la opción más habitual de los sacos de arena o la grava, han optado por tierra compactada del propio terreno.
"La tierra se moja y se compacta completamente, entonces es mejor que la grava. Si metes grava, al final entre las piedras se filtra el agua. Por eso es mucho mejor tierra", detalla Fede. "Los sacos de arena son buenos, pero el problema es que al final o metes muchos o si no lleva suficiente peso, el agua los arrastra si viene con mucha fuerza".
A apenas 400 metros del dique, el Henares baja amenazador, con un caudal que recuerda a la riada del año pasado. Todavía son visibles los arbustos caídos y los daños que dejó aquella crecida. "Fue en marzo del año pasado y aquí seguimos con los efectos todavía", lamenta Fede.
Entonces, el agua estuvo a punto de alcanzar el puente. La carretera tuvo que ser cortada y muchos vecinos se vieron afectados. Ahora, Torrejón de Ardoz contiene el aliento mirando al cielo, esperando que el dique de tierra aguante la posible embestida del agua y que esta vez la carretera no vuelva a desaparecer bajo las aguas.