"Nos hemos tenido que tragar las lágrimas cuando nos decían 'no me dejes morir solo'"
Aroa es supervisora de urgencia del hospital Vall d'Hebron de Barcelona y en el Homenaje ha descrito con gran emoción la parte más dura de su trabajo durante los peores momentos de la pandemia: "Hemos sido mensajeros del último adiós para personas mayores... Nos hemos tenido que tragar las lágrimas cuando nos decían no me dejes morir solo". "Yo soy una expaciente crítica y me pongo en la piel de esas personas", cuenta Aroa.
Dar voz a los profesionales de la sanidad en este Homenaje ha supuesto "una responsabilidad enorme". "Les pedí a mis compañeros que me dijeran los mensajes que debían estar en ese discurso y todos coincidimos", afirma.
"Salvar vidas, profesionalidad, acompañamiento a las personas que han fallecido y desgaste emocional", son los principales argumentos que Aroa ha transmitido en su discurso en nombre de todos los sanitarios.
El coronavirus ha supuesto "un antes y un después", en la vida y en la profesión del personal sanitario. "La pandemia ha cohesionado equipos y a nivel emocional ha sido muy intenso", confiesa Aroa.
Para muchos, son auténticos héroes pero Aroa considera que simplemente han hecho lo que tenían que hacer: "La pandemia ha hecho más visible el trabajo que hacemos siempre".
Sin tiempo apenas para recuperarse, los sanitarios ven con preocupación las informaciones sobre los rebrotes y la marcha atrás en la desescalada en algunos territorios: "La situación ahora es tensa y nos esperamos lo peor... Pedimos responsabilidad a la ciudadanía, ¿quién va a cuidar de los enfermos si el personal médico no puede?".
Cumplir las normas de higiene y distanciamiento es fundamental: "Solo una persona que no siga las normas, pone en riesgo al resto", advierte Aroa.