Vídeo: Telemadrid | Foto: ARCHIVO

Una pareja subasta a su perro porque son incapaces de decidir quién se lo queda

Se llama Boss y era el rey de la casa hasta que las cosas empezaron a ir mal entre sus dueños. La relación acabó en ruptura y el divorcio les obliga a tomar una decisión: ¿Quién se queda con el perro?.

Sus propietarios no consiguen llegar a un acuerdo, por lo que el tema queda en manos del juzgado. Cuando un bien tiene dos propietarios y entre ellos no existe un acuerdo, legalmente se subastarse. Pero, ¿acaso nadie ha pensado que Boss no es un sofá?

Todo empezó el 11 de febrero cuando a este Boston Terrier, como si fuera un objeto de lujo, le pusieron un precio de salida de 1.715 euros. Su valor va subiendo ahora en un juzgado de Lugo y el 3 de marzo, para cuando termine la subasta, los dueños esperan que su precio supere los 3.400 euros. Los dueños de Boss todavía pueden interrumpir el proceso.

¿Son consideradas las mascotas como objetos?

Un grupo animalista, la Fundación Franz Weber, pide que se detenga la subasta de manera inmediata y ha calificado la operación como "una aberración".

La fundación asegura que subastar a un perro va en contra de la normativa europea: “Los Estados miembros tendrán plenamente en cuenta las exigencias en materia de bienestar de los animales como seres sensibles”, argumentan.

En Esta Pasando hablamos con la abogada Carmen Bargiela, quien asegura que “el problema es que la ley todavía sigue considerando a los animales como un bien inmueble”.

Además, la abogada explica que “hay una reforma que está pendiente de votación desde 2017, para que los animales pasen a ser considerados seres vivos”.

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