Cruzando el meridiano de este pegajoso verano, series románticas y azucaradas para fomentar la cercanía amorosa que las altas temperaturas hacen esquivar. Juan Luis Álvarez ha elegido dos de romances juveniles y una tercera más adulta y reflexionada.
Mi vida con los chicos Walter (Reino Unido. 3 temporadas. 30 episodios. Netflix)
Mi vida con los Walter |Enseriados
La protagonista es una adolescente neoyorquina perfeccionista y brillante cuya vida queda hecha añicos tras la muerte repentina de sus padres. Obligada a dejar Manhattan, su colegio elitista y todo lo que conoce, se muda a Colorado para vivir con la familia Walter, un clan numeroso, caótico y entrañable compuesto por siete hermanos que funcionan como un torbellino emocional y doméstico.
Lo mejor: Su absoluta falta de pretensiones.
Lo peor: A alguno de los chavales habría que mandarlos directamente a primero de "Mamá, quiero ser artista".
Sterling Pointe (Estados Unidos 1 temporada 8 episodios Prime)
Sterling point |Enseriados
Sterling Point sigue a Anníe, de 17 años, que ha crecido en Nueva York junto a su hermano gemelo Keen y su padre adoptivo que ha intentado darles estabilidad tras una infancia marcada por silencios y tragedias familiares. La historia arranca cuando Annie y Keen reciben una noticia tan inesperada como desconcertante: su misterioso abuelo, del que apenas sabían nada, les ha dejado en herencia una isla en Canadá. Ese legado, más que un regalo, es una invitación a descubrir una parte de su historia que siempre les fue ocultada.
Lo mejor: Lo bien que funciona la mezcla entre romance y misterio juvenil.
Lo peor: El buenrollismo obliga a que se pase con prudencia por encima de cualquier asunto espinoso que se haya esbozado.
Ciclos (Reino Unido. 5 Temporadas 40 episodios Apple TV)
Ciclos |Enseriados
Ciclos, protagonizada por Rafe Spall, es una serie que se adentra en la vida de Andy y Kay, una pareja que desea formar una familia y que, tras múltiples intentos fallidos, decide recurrir a la gestación subrogada. La historia arranca cuando conocen a Rachel, una mujer con una vida tan desordenada como entrañable, que acepta ser la gestante. A partir de ese encuentro, la serie despliega un retrato íntimo, cálido y a veces incómodo de lo que significa intentar traer un hijo al mundo cuando el camino no es sencillo.
Lo mejor: Lo bien que combina humor, amor, drama y una mirada honesta sobre la familia contemporánea.
Lo peor: Evita profundizar en las zonas más ásperas de la gestación subrogada.