La quinta ola del coronavirus se lleva gran parte de las fiestas veraniegas de Madrid

  • Goteo de cancelaciones en los pueblos y ciudades de Madrid, que ven un año más como se quedan sin fiestas patronales
  • Las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma en la capital, muy descafeinadas para muchos vecinos
La quinta ola del coronavirus se lleva gran parte de las fiestas veraniegas de Madrid
Una pareja baila el chotis en el centro de Madrid |EUROPA PRESS

La quinta ola del coronavirus continúa remitiendo en la Comunidad de Madrid, que este jueves marca una incidencia acumulada a 14 días de 539 casos por cada 100.000 habitantes y a 7 días de 218 casos. Con todo, el nivel de riesgo sigue siendo extremo (se establece a partir de una incidencia de 250).

Esta quinta ola está vinculada con la variante Delta -antes conocida como variante india- que entró en la Comunidad de Madrid y desplazó a la cepa británica convirtiéndose en la dominante en la región. Justo en pleno verano y eso ha afectado de llenos a los planes de muchos municipios madrileños de celebrar sus fiestas patronales. La mayoría han caído para evitar riesgos. Otras se han tenido que reconvertir con una programación de actividades de mínimos para no perder el ambiente festivo.

Velilla de San Antonio ha sido la última localidad de Madrid que ha anunciado la cancelación de sus fiestas. El Ayuntamiento ha tomado la dura decisión de suspender las fiestas patronales que se celebrarían en septiembre debido a la alta incidencia de Covid-19. "Es momento de continuar siendo responsables", ha comentado la alcaldesa.

Es el último ejemplo de un goteo continuo de cancelaciones. Por ejemplo, un día antes, este miércoles, Arganda del Rey y Villaviciosa de Odón anunciaron la suspensión de sus fiestas en septiembre. Antes fue el turno de otros pueblos y ciudades como Guadarrama, Majadahonda, Cubas de la Sagra, Pozuelos de Alarcón o San Lorenzo de El Escorial, por poner los ejemplos más recientes. Parece ya lejanas las cancelaciones anunciadas en su momento en Aranjuez, Arroyomolinos o Torrejón de Ardoz.

"Profunda tristeza" o "dura decisión" son algunos de los entrecomillados que los Ayuntamientos están mostrando en sus comunicados para anunciar a los vecinos que este año también se quedan sin fiestas. Algunas localidades, como Arganda, anuncian que se suspende todo tipo de actos. Otras, en cambio, dejan hueco para realizar alguna actividad, sobre todo destinada a los niños.

El último varapalo se lo ha llevado San Sebastián de los Reyes, que se ha quedado sin sus encierros. Otras grandes ciudades como Fuenlabrada o Leganés las han pospuesto para otoño con la esperanza de que entonces la situación Covid vaya a mejor.

En Madrid capital sí ha habido fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma, pero algo descafeinadas. Tanto que ha habido división de opiniones al respecto. Muchos vecinos y el mundo de la hostelería nos las define, de hecho, como fiestas.