Las perreras de Madrid, saturadas de razas potencialmente peligrosas

Las perreras de Madrid, saturadas de razas potencialmente peligrosas

El Centro de Protección Animal (CPA) de Madrid tiene una capacidad de 200 plazas para perros y actualmente un 80% de su ocupación es por perros potencialmente peligrosos. El 75% son abandonados y solo el 5% restante ingresaron en el contexto de algún tipo de agresión, según datos de la Policía Municipal.

La moda de los perros potencialmente peligrosos y la cría ilegal han provocado que en el año 2019 exista un registro de 4.875 perros en Madrid, frente a los 277 del año 2002. El CPA es el encargado de registrar a los PPP de Madrid y los distritos con más presencia son Puente de Vallecas, Carabanchel y Latina con 646, 491 y 453 animales de este tipo, respectivamente.

Pocos quieren adoptarlos y cada vez llegan más. La ley impide el sacrificio de estos animales si no hay una causa justificada. En el CPA trabajan con estos canes para reeducarlos y así poder entregarlos con seguridad a su nuevo propietario. Además hay una labor de voluntarios para que los perros disfruten de un paseo diario, y evitar así que contraigan estrés crónico.

No hay razas peligrosas, sino inadecuadas conductas educativas.

Según el Centro, los adoptantes no aparecen cuando se les ofrece una raza considerada peligrosa, por lo que muchos de estos perros llevan demasiado tiempo esperando salir de aquí, hasta un año. Insisten, no hay razas peligrosas, sino inadecuadas conductas educativas.

246 intervenciones sobre perros peligrosos en 2018

Según informó Europa Press la Policía Municipal de Madrid ha realizado 246 intervenciones con perros potencialmente peligrosos durante el año 2018, las más frecuentes están relacionadas con la carencia de la licencia administrativa, falta de documentación del animal, y más excepcionalmente por algún episodio de agresión.

En este último caso, la Policía entrega un documento de citación para acudir al Centro de Protección Animal a someterse a control veterinario oficial y la Unidad de Medio Ambiente realiza las diligencias de carácter penal por las lesiones ocasionadas. El control veterinario será durante 14 días y el propietario tiene la obligación de trasladarlo al CPA en un plazo máximo de 72 horas.

Cuando el propietario no tenga la licencia administrativa o certificado de inscripción en el registro de animales potencialmente peligrosos, se le informa del plazo de que dispone para presentar la documentación requerida, así como las medidas de restricción de circulación.

Cómo registrar a un perro potencialmente peligroso

La tenencia de un perro potencialmente peligroso (PPP) está sujeta, además, a una licencia administrativa que autorice su tenencia y conducción, emitida por el ayuntamiento del municipio, donde está censado el animal, con una validez de 5 años. La formalización de seguro de responsabilidad civil con una cobertura no inferior a 120.000 euros será previa a la obtención de la preceptiva licencia administrativa. Una vez obtenida, el titular tendrá un plazo de 3 días hábiles para solicitar su inscripción en el Registro de Animales Potencialmente Peligrosos (RAPP). Ese será también el plazo para comunicar la venta, traspaso, donación, robo, muerte, traslado o pérdida del animal.

¿Qué supone tener un PPP?

Las salidas de los PPP a espacios públicos o privados de uso común se harán por la persona titular, siempre con una correa resistente de menos de dos metros de longitud y un bozal adecuado, no pudiendo circular sueltos en ningún supuesto y bajo ninguna circunstancia. No se podrá conducir simultáneamente más de uno de estos perros y tendrá que llevar consigo la licencia, la inscripción en el RAPP o, en su defecto, cartilla sanitaria.

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