"No va a haber más desahucio en España cuando haya un gobierno socialista". Lo dijo Pedro Sánchez en 2015 cuando no era presidente del gobierno. Ocho años después no solo sigue habiendo desahucios, sino que en estos en estos años, con él al frente del ejecutivo, ha habido más de 272.400. Se producen 90 desahuciados al día. Además, pagar el alquiler supone el 40% del sueldo, cuando lo máximo recomendado en un 30% de nuestros ingresos.
La presión en la calle aumenta también la tensión dentro del Gobierno. Sumar vuelve a amenazar a Pedro Sánchez que este domingo en un acto en Getafe ni hace autocrítica ni habla de las medidas que se podrán aprobar.
El presidente del Gobierno se ha limitado a atacar, eso sí al PP, mandar un mensaje a Maricarmen, la anciana desahuciada y sacar pecho de su gestión en vivienda.
Sánchez confirmó que el Ejecutivo llevará este martes al Consejo de Ministros un nuevo real decreto de vivienda para solucionar problemas como el desahucio de Maricarmen y pidió "un esfuerzo" a sus socios y al resto de grupos parlamentarios para lograr su aprobación.
El presidente contestaba así al vídeo que le envió Maricarmen para pedir ayuda al jefe del Ejecutivo.
"Maricarmen tengo un mensaje para ti: el Gobierno está trabajando contra reloj para llevar el próximo martes el real decreto ley sobre vivienda. Y pido a los grupos parlamentarios un último esfuerzo para que sea convalidado en el Parlamento porque es una cuestión de humanidad", recalcó.
ATAQUES Al PP
Además, reprochó que los Gobiernos de PP y Vox no se reúnan con los alcaldes socialistas "para aplicar la ley" y aplicar las zonas tensionadas, una medida que permite congelar las subidas de los precios del alquiler y que solamente se ha permitido por parte del Gobierno autonómico de Galicia.
Sánchez centró sus ataques en la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, tras el desahucio de Maricarmen, y responsabilizó al PP por su voto en contra de los decretos de vivienda, que incluían medidas para evitar los desahucios de personas vulnerables.
Además, reprochó que los Gobiernos de PP y Vox no se reúnan con los alcaldes socialistas "para aplicar la ley" y aplicar las zonas tensionadas, una medida que permite congelar las subidas de los precios del alquiler y que solamente se ha permitido por parte del Gobierno autonómico de Galicia.
El Gobierno apela así a los grupos parlamentarios para aprobar el decreto de vivienda, sin dar avances de su contenido, mientras Sumar mantiene su pulso. Mónica García habla de punto de inflexión.
Ha reclamado que incluya "los máximos" para proteger a las familias vulnerables frente a los desahucios.
"Nos estamos jugando el Gobierno y nos estamos jugando la legislatura", ha advertido.
"Tiene que escuchar ese clamor social que, por cierto, llevamos empujando desde hace muchos meses. El decreto Maricarmen tiene que ir sí o sí al Consejo de Ministros".
Entre las medidas que Más Madrid pretende incluir en el decreto ha citado la prohibición de los desahucios, la renovación automática de los contratos de alquiler y la regulación de los alquileres temporales y de las viviendas de uso habitacional.
Junts, fundamental en su aprobación, no niega su apoyo para frenar a los fondos buitres pero pide no castigar a los pequeños propietarios.
Mientras, el vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP y diputado en el Congreso, Juan Bravo, ha denunciado este domingo que el presidente del Gobierno "no puede pretender arreglar en cuatro días lo que ha destrozado en ocho años" en materia de vivienda, ya que sólo ha impulsado la construcción de "500 de las 184.000 viviendas prometidas".
Ha criticado las "políticas intervencionistas" y las "promesas" vacías del presidente del Gobierno, de manera que "cada año el problema es más grave" en materia de vivienda.