El excapellán del colegio Highlands El Encinar de la Moraleja, en Madrid, ha vuelto a negar en el juzgado que agrediera sexualmente a alumnas, como ya hizo en su primera declaración ante la magistrada que le investiga, y ha asegurado que no hizo nada que pusiera "en peligro" a las menores.
Marcelino A.N. ha declarado por segunda vez ante la jueza que investiga las denuncias interpuestas por presuntos abusos sexuales a menores de entre 6 y 8 años, después de que a principios de ese mes dos menores ratificaran que sufrieron tocamientos por parte del investigado, sumándose a las que ya lo habían hecho anteriormente.
Las menores aseguraron además que contaron lo que pasaba a personal del colegio.
El excapellán ha declarado durante escasos cinco minutos ante la magistrada, solo a preguntas de su letrado, para negar los hechos que se le imputan y asegurar que "en ningún caso ha habido ningún acto que supusiera nada peligroso para las menores".
Así lo han relatado los letrados que representan a varias de las familias denunciantes, Ignacio Fuster-Fabra, Miguel Chacón y Álvaro Corrales, quienes han anunciado que han solicitado nuevas diligencias para se practiquen más declaraciones y se recabe documentación.
A la puerta de los juzgados se han concentrado una veintena de familiares y allegados de las víctimas para mostrar su apoyo a los denunciantes y pedir "que se haga justicia", ya que consideran que el excapellán es culpable y debería estar ya en prisión provisional.
Uno de los padres ha explicado a la prensa que él sacó a su hija del colegio Highlands cuando saltó el caso, tras conocer que había amigas de su hija de las que había abusado, y ha relatado que él habitualmente dejaba a su hija en el centro junto a Marcelino, quien la recibía y le tocaba la cabeza cariñosamente.
Se trata de la segunda vez que Marcelino A.N. declara ante la magistrada instructora, ante la que tras su detención del 6 de marzo de 2025 se declaró "perplejo" y "en shock" tras conocer las denuncias de agresión sexual, y aludió a su pasado como secretario de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo acusado de abuso sexual.
El capellán reconoció entonces que, un año antes, se había formado "un revuelo" entre los padres del colegio a raíz de una publicación que afirmaba que, después de haber trabajado para Maciel, se había incorporado a trabajar en el colegio de Los Fresnos, antes de recalar en el centro Everest, de donde fue apartado por presión de los padres por su relación con el fundador de los Legionarios de Cristo, y en el Highlands El Encinar.
En la causa figuran como imputadas, además del excapellán, dos profesoras investigadas por no actuar a pesar de que algunas niñas aseguran que les avisaron de los abusos. EFEpgm/jdm