Investigadores de la Universidad Carlos III han desarrollado un robot asistencial que aprende a realizar tareas solo con ver a los humanos cómo las hacen.
Adam es capaz de poner y quitar la mesa, limpiar y acercar sus medicinas al usuario a la hora indicada. Han logrado, lo más complicado, que los dos brazos vayan coordinados.
En los laboratorios de la Universidad Carlos III de Madrid han conseguido que el robot aprenda por observación y demostración. Además, consiguen que sus dos brazos trabajen de forma coordinada, casi como los de una persona.
Detrás de ese gesto tan natural hay mucha ciencia. Es el resultado de un gran trabajo de investigación en robótica. En unos años Adam podría llegar a ser uno más dentro en nuestros hogares o en nuestros trabajos.