El empresario Luis del Rivero, que participó en una reunión entre el fiscal Ignacio Stampa y la exmilitante socialista Leire Díez, ha explicado ante el juez que él buscaba un encuentro para que el PSOE rehabilitase a este fiscal apartado del caso Villarejo, aunque esperaba una interlocución con alguien de más peso.
Además, ha declarado que al referirse "al 1" en un mensaje que envió al fiscal Stampa, él pensaba que "el 1" podría ser el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, por ser el responsable de la organización, aunque no lo sabía.
En dicho mensaje, que consta en la causa, el empresario sostenía que el PSOE tenía interés en rehabilitar a Stampa, apartado del caso Villarejo, y que Díez y el empresario Javier Pérez Dolset se lo propondrían "al 1, que es quien decide".
Luis del Rivero, expresidente de Sacyr Vallehermoso que fue espiado por el excomisario José Manuel Villarejo, ha declarado este lunes como testigo ante el juez Arturo Zamarriego y fue el anfitrión de la reunión mantenida en su oficina entre Leire Díez, el empresario Javier Pérez Dolset y el fiscal Ignacio Stampa el 7 mayo de 2025.
En dicho encuentro, cuya grabación figura en la causa y cuyo contenido ha reconocido este testigo, Leire Díez afirma ser la "mano derecha" del entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.
También preguntaron a Stampa si conocía irregularidades de los fiscales de Anticorrupción Alejandro Luzón y José Grinda y del juez Manuel García-Castellón, ofreciéndole a cambio una solución para sus litigios contra el Ministerio de Justicia.
En su declaración, Del Rivero ha explicado que era admirador del fiscal Stampa, del libro que escribió y del podcast que protagonizó, y por esa razón también organizó reuniones con el PP o con Vox con el objetivo de ayudar a este funcionario, según han indicado a EFE fuentes jurídicas.
Antes de la reunión mantenida en mayo con Stampa, Del Rivero se vio primero con Pérez Dolset, a quien conocía porque éste también se considera víctima de Villarejo, y con Leire Díez, de quien le dijeron que era alguien "importante".
Sin embargo, en la reunión con el fiscal esperaba a alguien con más peso -Dolset le dijo que acudiría Santos Cerdán-, pero volvió a acudir la exmilitante, aunque este empresario prefería otra interlocución.
Antes de la reunión mantenida con Stampa, este empresario habría conminado al fiscal a "ver, oír y callar" a la espera de conocer qué buscaban sus interlocutores.
A su salida de los juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid, Luis del Rivero se ha limitado a afirmar ante los medios que "lo dicho está dicho donde hay que decirlo".