El cierre de la autovía M-50 vuelve al centro del debate como una de las principales demandas vecinales en municipios como Colmenar Viejo y Tres Cantos. Los residentes defienden que completar esta vía de circunvalación, una reivindicación histórica, sería clave para aliviar los continuos atascos que se producen en la M-607 y en la A-1.
En algunos tramos especialmente conflictivos de la carretera de Colmenar, la M-607, la densidad de tráfico se dispara en hora punta, generando importantes retenciones tanto en los accesos como en las salidas hacia Madrid. Una situación que, según los vecinos, podría corregirse con la finalización de la M-50.
"Cerrar la M-50 es una solución definitiva", sostienen desde las plataformas vecinales, que subrayan el impacto positivo que tendría esta infraestructura sobre la movilidad de la carretera de Burgos (la A-1), la carretera de Colmenar y otros ejes clave del norte de la región.
Mientras tanto, para tratar de mejorar la circulación, ya están en marcha las obras del tercer carril de la M-607 en el tramo comprendido entre Tres Cantos y Colmenar Viejo, una actuación que busca reducir la congestión en uno de los accesos más transitados.
Desde la 'Plataforma por la Finalización de la M-50' insisten en que el cierre de la autovía debe ejecutarse cuanto antes. Recuerdan que, según una sentencia judicial, se trata de una competencia del Gobierno central y denuncian que el proyecto se ha ido retrasando legislatura tras legislatura por la falta de presupuesto y de voluntad política.