La manifestación en defensa de las sanidad pública en Madrid, convocada por UGT y CCOO y por asociaciones vecinales ha tenido el apoyo de todos los partidos de izquierda. Alrededor de 8.000 personas, según la delegación del Gobierno de Madrid, han recorrido este domingo el centro de la capital y UGT, para denunciar el "deterioro intencionado" de la sanidad por parte del Partido Popular.
Los manifestantes han presentado sus demandas en la Puerta del Sol, donde han reclamado una financiación pública suficiente para la sanidad y han exigido frenar la privatización de los servicios sanitarios.
También han pedido un refuerzo de la atención primaria, reducción de las listas de espera quirúrgicas y de pruebas diagnósticas, y el aumento de la red de salud mental, alegando que la salud es un derecho y la sanidad un patrimonio colectivo.
Los organizadores insistieron en que esta protesta forma parte de un compromiso permanente con la sanidad pública y destacaron que "salvar la sanidad pública es una urgencia".
También han acudido políticos a la manifestación, entre ellos el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, líder del PSOE de Madrid, que ha acusado al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso de "robar el dinero a la sanidad pública" y "convertir el derecho de todos en un negocio".
La portavoz municipal de Más Madrid, Rita Maestre, ha expresado que "las élites económicas y políticas" de la ciudad están "robando" al municipio y a la región, así como a la sanidad pública.
Y su compañera de partido Manuela Bergerot ha defendido que la "sanidad pública madrileña está bajo el asedio de los buitres" como los de Ribera Salud o Quirón, así como en las manos de su "mejor empleada", la presidenta madrileña
La Comunidad asegura que Madrid destina 11.000 millones de euros a las sanidad pública mientras que el gobierno Central recorta los recursos.