La cuesta de San Vicente esconde numerosos tesoros escondidos y, sin duda, el más romántico es el Campo del Moro.
Hay pocos lugares que tengan el fresquito de un parque y el entorno monumental, lo que hace especial a este lugar. Muy poco frecuentado, el Campo del Moro es todo un oasis de paz y naturaleza de las calles de la capital.
Entre los años 852 a 1085 los musulmanes estuvieron en Madrid. Así, la tradición cuenta que en este período hubo una fortaleza, una estructura musulmana o un campamento moro que daría nombre a estos jardines.