Los médicos volvieron a la huelga el pasado lunes, en la segunda semana de paro de este año, con las posiciones cada vez más distancias entre los sindicatos y el Ministerio de Sanidad, que ve motivaciones políticas en una movilización que, lejos caminar a su resolución, está agitando las críticas entre algunas comunidades.
Los seis sindicatos convocantes -Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM); Sindicato Médico Andaluz (SMA); Metges de Catalunya (MC); Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS); Sindicato Médico de Euskadi (SME) y Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’Mega)- mantienen el pulso de la movilización de una semana al mes para reclamar un estatuto propio que regule el desempeño de la profesión médica con independencia del resto de personal sanitario.
“Por desgracia llegamos a esta segunda semana de huelga, esto es un fracaso de todos pero sobre todo del Ministerio que desde que se conformó el comité de huelga ampliado en enero, no ha hecho una sola llamada oficial para tratar de detener esto”, ha denunciado Ángela Hernández, portavoz de Amyts, a las puertas del Hospital Ramón y Cajal desde el que protestan en la jornada de este martes.
Aún así, quieren transmitir “tranquilidad” a los pacientes porque, dicen “lo urgente y no demorable se va a hacer”; “tenemos unos servicios mínimos máximos”.