El tramo de vía en el que se produjo el accidente de Adamuz en el que fallecieron 46 personas ya estaba dañado la noche anterior al siniestro. Así lo recoge el borrador de un informe elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
Este informe técnico incluido en el borrador de la Comisión que investiga el accidente abre una nueva hipótesis, que la vía se rompió 22 horas antes del siniestro ferroviario, según los datos facilitados por Hitachi, la empresa encargada del mantenimiento del sistema de señalización, que detectó a las 21:45h del día de antes una caída de tensión compatible con una fractura del carril o de la soldadura.
Entonces, ¿por qué los sistemas de alerta no cortaron el tráfico en ese tramo? Los expertos, por ahora, tienen una respuesta, porque esa fractura de carril fuera tan solo parcial, lo justo para permitir que siguiera pasando la corriente. De lo contrario, se hubiera activado de inmediato los sistemas de freno automático.
De todo ello hemos hablado en 120 Minutos con Salvador García-Ayllón, director del departamento de Ingeniería Civil de la Universidad Politécnica de Cartagena: “Independiente de que pudiera producirse una mala ejecución de la soldadura, algo que es bastante probable, no es contradictorio con que no se haya producido el necesario mantenimiento durante los meses posteriores, por lo tanto, esa ejecución no fue a lo mejor correcta, estuvo degradando la vía durante bastante tiempo y tuvimos el aviso el día de antes, que eso es ya el sistema de seguridad, el último dique de contención; al llegar el Iryo, que es un tren más pesado, produjo un desacople de la vía que era incompatible con la rodadura y descarriló pero, hasta entonces, estuvieron los trenes pasando dejando muescas”.
Por todo ello, este experto apunta a un problema de “mantenimiento” en las semanas anteriores al siniestro: “Hubiese ayudado a evitar esta tragedia”.