La Real Academia de Ciencias de España (RAC) acogió este miércoles una sesión científica sobre el gas radón. Según la investigadora del Hospital Puerta de Hierro Virginia Calvo, este gas supone el primer factor de riesgo de cáncer de pulmón en personas no fumadoras.
El gas radón, explican desde la RAC, es un contaminante invisible que emana desde el subsuelo y penetra en todo tipo de construcciones. Se detecta especialmente en zonas graníticas.
Galicia, Extremadura o áreas de la Sierra de Madrid presentan niveles elevados de este fluido, según explicó Luis Quindós del departamento de Física Médica de la Universidad de Cantabria.
Falta concienciación
En la Comunidad de Madrid, más del 80% de los municipios presentan algún grado de riesgo y exigen mediciones para controlar el gas en locales situados en plantas bajas o sótanos.
El Plan Nacional contra el Radón y los estudios coordinados por equipos como el Laboratorio de Radón de Galicia han identificado con claridad las zonas más afectadas. Pese a ello, los expertos coinciden en que sigue faltando concienciación social sobre el tema, según se expuso en la sesión científica.
Este riesgo para la salud ha llevado a organismos internacionales a fijar niveles de referencia y a desarrollar unas directrices para garantizar la habitabilidad de las edificaciones.
España ha incorporado esta normativa para viviendas y puestos de trabajo y obliga, desde 2019 a que las nuevas casas en municipios de riesgo se diseñen con medidas antirradón. Sin embargo, según Quindós “rara vez se verifica, una vez construidas”.
La paradoja es que el radón es medible y, en muchos casos, controlable con soluciones relativamente sencillas, como ha enumerado desde “más ventilación, sellado de grietas y el uso de la mascarilla”.