Una pareja de policías nacionales fuera de servicio rescató a una mujer que presuntamente estaba siendo víctima de malos tratos después de que una de las agentes identificara un gesto casi imperceptible que pedía ayuda. Los hechos tuvieron lugar en el distrito de Tetuán.
Los agentes se dirigían a comisaría para comenzar su jornada cuando la policía, llamada Blanca, observó un movimiento de la mano de una mujer que le llamó la atención. La agente reconoció inmediatamente el gesto como una señal internacional de socorro utilizada por víctimas de violencia machista.
El gesto consiste en levantar la palma de la mano, doblar el pulgar hacia dentro y cerrar los cuatro dedos formando un puño. Una señal discreta, pensada para que una víctima pueda pedir ayuda sin alertar a su agresor.
Gracias a que la agente supo interpretar ese movimiento, los policías pudieron intervenir y detener al presunto maltratador.
En Telemadrid hemos hablado con Blanca, la agente que detectó la señal y cuya rápida reacción fue clave para actuar a tiempo. La policía explica cómo ese pequeño gesto permitió identificar la situación y activar la intervención que terminó con el agresor arrestado.
"Vi a una mujer que estaba en estado de ansiedad y nerviosismo, con los ojos un poco llorosos. Veo que pasa la mano por detrás del hombre y me empieza hacer este gesto de manera intermitente varias veces", nos cuenta Blanca.
Tras percatarse de ellos, Blanca avisó a sus compañeros y fueron a hablar con la pareja para ver qué ocurría. "Les preguntamos si está todo bien y en ese momento ella se derrumba y empieza a temblar. Le digo que venga conmigo para estar más tranquilas y hablar en privacidad. Ella en ese momento solo era capaz de decir en bucle "Me va a matar, me va a matar. Es capaz de todo"", prosigue la policía.
Justo en el momento en que iban a entrar todos en comisaría, el hombre "echó a correr. Tuvo la mala suerte que chocó con dos compañeros míos y ya en ese momento le pudieron detener", concluye Blanca.