Madrid va dejando la 'meseta' y vuelve a estar en riesgo extremo de contagios

Madrid va dejando la 'meseta' y vuelve a estar en riesgo extremo de contagios
Colas para vacunarse en Madrid |EFE

La Comunidad de Madrid sigue con su tendencia al alza de contagios de coronavirus, aunque desde Sanidad se indicó el pasado viernes que la región se encuentra en fase de "estabilización", y vuelve a estar en situación de riesgo extremo al haber superado la barrera de 250 casos de coronavirus por cada 100.000 mil habitantes. La llamada 'meseta' sobre la que estaba instalada tras acabar la tercera ola parece ir abandonándose.

Al mismo tiempo, la vacunación ha cogido velocidad en la región tras alcanzar este fin de semana el millón de dosis. Ya se están vacunando con AstraZeneca personas ente 55 y 65 años y la próxima semana empieza la vacunación con Pfizer a personas entre 77 y 79 años

Con una incidencia acumulada en los últimos catorce días de 255,08 casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes, Madrid es al inicio de la Semana Santa la única autonomía con el nivel de alerta más alto junto a Navarra (265,97) y las ciudades autónomas de Ceuta (268,94) y Melilla (502,97).

Una situación de la que la región madrileña había salido el pasado 5 de marzo pero a la que se estaba aproximando desde hace días por la tendencia de nuevo ascendente de la incidencia. Tras 'acabar' la tercera ola, Madrid nunca ha dejado de estar en riesgo alto, pues la incidencia se ha mantenido constantemente por encima de los 22.

En cambio, los datos de fallecidos diarios y de contagios no siguen una tendencia clara en esta tercera ola, aunque en el primer caso ha habido un nuevo ascenso en los últimos días y vuelven a estar próximos a la veintena. En concreto, la Consejería de Sanidad ha notificado este martes un total de 18 muertos en las últimas 24 horas, lo que supone una subida significativa al pasar de 11 el viernes, 14 el sábado y 15 el domingo.

En cambio, los nuevos contagios han caído a 355, de los cuales 266 han sido notificados en las últimas 24 horas, algo habitual tras los fines de semana, al haber menos pruebas de detección y retrasos en la actualización de los datos.