Ochenta talleres y actividades de verano dirigidas a jóvenes infractores

Ochenta talleres y actividades de verano dirigidas a jóvenes infractores

La Comunidad de Madrid, a través de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (Arrmi), dependiente de la Consejería de Justicia, ha organizado este verano alrededor de ochenta talleres y actividades dirigidos a los 250 jóvenes condenados por delitos de robo, daños o violencia que cumplen una medida judicial en los seis centros que dependen del Gobierno regional.

Según informó la Comunidad, la consejera en funciones de Justicia, Yolanda Ibarrola, asistió este miércoles a uno de esos talleres, dedicado a la jardinería y al cultivo, en el que participan los menores del Centro de Ejecución de Medidas Judiciales El Lavadero, que cuenta con 45 plazas.

En este centro, los jóvenes disponen, entre otros, de talleres de mantenimiento integral de edificios, encuadernación, manualidades, cerámica, modelado y artes, así como dibujo y pintura. Los menores pueden iniciar una relación con el mercado laboral sin descuidar la formación académica reglada que se desarrolla en los centros en colaboración con el Centro Regional de Enseñanzas Integradas (CREI).

Además, las actividades que organiza la agencia incluyen diferentes prácticas como campeonatos deportivos, video fórum, teatro, radio, lectura, ajedrez, talleres para una vida independiente y saludable o de educación para la salud.

El perfil mayoritario de los jóvenes de El Lavadero es el de un varón de 17 años de edad y origen español, que cumple medidas judiciales en régimen semiabierto por haber cometido delitos contra la propiedad o vinculados con violencia hacia sus progenitores. El centro cuenta además con un programa especializado para el tratamiento terapéutico por consumo de drogas.

El año pasado, la Arrmi atendió a 2.878 menores, en ejecución de 3.417 medidas judiciales. Un total de 567 jóvenes participaron en acciones formativas de inserción. De ellos, 265 firmaron un contrato de trabajo, lo que supone un incremento del 18% con respecto a 2017. Según la Comunidad, el modelo de intervención alcanza una tasa de reinserción del 90% entre los menores que pasan por la agencia.