Barça, ni fútbol ni goles ni autocrítica

Barça, ni fútbol ni goles ni autocrítica

El nuevo tropiezo azulgrana tuvo una lectura en el vestuario del Barça sin demasiada autocrítica y sí cargada de mucha dosis de tranquilidad, tanto que después de haber sido incapaz de marcarle un tanto al Slavia de Praga (0-0) lo que quiso transmitir el grupo barcelonista es que el aficionado tiene que tener paciencia, que una victoria ante el Celta lo puede arreglar todo y que, en consecuencia, esto es sólo algo pasajero.

Con los números en la mesa, al Barcelona solo le queda ganar al Borussia de Dortmund en la siguiente jornada para acabar primero de grupo en la Liga de Campeones y dejar como irrelevante el último partido contra el Inter. Por lo tanto, según el punto de vista del vestuario, parece que no hay motivo para la crítica o la preocupación que se destila en el entorno azulgrana con el equipo.

Piden paciencia

Y ya en el cuarto mes de competición, la nueva disculpa es que el seguidor barcelonista debe tener paciencia.

Así lo manifestó anoche tras el partido contra el Slavia uno de los capitanes del equipo, Gerard Piqué, quien este curso se ha erigido en uno de los futbolistas con mayor presencia ante los medios, en un despliegue que tanto da para lanzar una advertencia a la junta como para después decir que alguna de sus salidas de tono están planificadas.

Y para Ernesto Valverde, de profesión también desactivador de dramas y apaciguador de exaltados, la cosa es más sencilla: "Vamos a preocuparnos un poquito. Pero nada más".

Poco optimismo en el entorno

Según la visión planteada por el entrenador barcelonista, "si hace tres días estábamos inmersos en una racha de victorias y tres días después se torció todo en un minuto, pues si en tres días entras en un bache significa que en tres días puedes salir". Así de fácil, conforme a la filosofía del técnico del Barça.

Menos optimismo se respira en el entorno, temeroso de que si bien en la Liga su equipo al trantrán puede alcanzar el tercer título de Liga consecutivo, por incomparecencia de los rivales, en Europa los últimos reveses siguen coleando y generando dudas y sospechas.